Historia de un delantal

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Un día con asombro miras a tu alrededor y te percatas que la chinija que necesitaba de tus manos para comer, dormir, entrar y salir ya es autosuficiente; hace su cama, tiene proyectos, sueños y te ayuda a hacer de comer. Y es sólo entonces, cuando con agradable sorpresa te das cuenta que en el trascurso de una década hemos pasado de poner un babero, cuál armadura para la batalla campal de la comida, a prestarle un delantal para ayudar en la cocina a componer una sinfonía de sabores al paladar. ¡Enorme progreso éste! fruto de un complejo plan que conjugaba las montañas de paciencia de papá y la cabezonería de mamá, que sabía que algún día tendrías un exquisito paladar y que sólo lo conseguiríamos cocinando juntas.
Estos diez años había que celebrarlos y tendríamos que hacerlo por todo lo alto, con un gran festín, con recetas para todos los gustos y sabores,  y con el correspondiente atuendo para todos los cocineros que quisieran compartir esta enorme felicidad con nosotros. Y sin más dilaciones nos pusimos manos a la obra diseñando nuestro plan con, hasta 23 recetas diferentes y 43 originales delantales de diseño exclusivo “made in Aromapi”.

Aquí les dejo a todos las fotos para que disfruten tanto como nosotros, hay delantales con rayas, a cuadros, lisos y los he agrupado por colores para que los puedan apreciar mejor.

Nota de agradecimiento:

  • A mi princesa por estos diez maravillosos años en los que he crecido mucho como persona.
  • A mi equipo de trabajo de casa (Héctor, Diego y Lucía) que contribuyó a dejarme tiempo para poder pasar largas horas en la máquina de coser. Y también colabaron  para decorar los sobre que empaquetaban el regalo.
  • Al fotógrafo que hizo la instantánea que acompañaba el regalo y la receta.

Me consta que los niños de la clase de Lucía y su profe disfrutaron del regalo y se hicieron fotos con ellos, e incluso alguno se ha propuesto hacer la receta que le tocó. 😉

Gracias a todos por leerme y por compartirme.

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12 pensamientos en “Historia de un delantal

  1. Es que si no lo veo no lo creo…
    Un trabajo impresionante. Precioso. Me quedo nuevamente sin palabras. Disfruta de tus manos, amiga, sigue haciéndolas bailar.
    Felicidades a todo el equipo, también.
    🙂

  2. ¡Gracias CT!
    Tienes razón distruto todo lo que puedo de ellas y de mi cabeza que cuando tiene serenidad es capaz de crear más y mejor.
    Para los chicos de la Casa Azul también hay unos 😉
    Un beso enorme.
    Pili

  3. Por supuesto que nos gustó el “detalle” que tuvo Lucía y su mamá con la clase y el profesor. Prometemos darle uso para “dar píe” a una alimentación más sana y por supuesto más divertida…y como se suele decir”las mañas nunca pierdas…” y a buen entendedor con pocas palabras basta…”llega Navidad” y….
    Gracias…
    Higinio

    • ¡Muchas gracias profe! por tus palabras y tu comentario.

      No se perderán las mañas seguro… incluso puede caer algún otro bizcochón (o lo que se precise) para algún otro acontecimiento, solo hay que pedirlo.

      Pili

    • Gracias Emma,
      para nosotros los cumples son días muy importantes y de festejar todo lo que se pueda. Además hay que usar la mejor arma que tenemos… LA IMAGINACIÓN, que aún por el momento es gratis y alimenta nuestra creatividad.
      Un beso
      Pili.

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